22 de diciembre de 2011

... Proximamente ...



CREANDO TRADICIONES: LA TAPERGUADA





Además:

¡¡¡¡ Os animamos desde aquí a que todo el que quiera hacer cualquier tipo de aportación a este nuetro blog puede hacerlo. De hecho, hacedlo!!!!

Es tan fácil como que se te vaya un poco la pinza en clase, en casa, en el tren (porque en el coche conduciendo es difícil de escribir...) y lo mandes con o sin fotos en WORD al correo del blog    
                                                    
                                                         elblogeuitense@gmail.com

Una vez que se vea, pasará por una serie de filtros (que es simplemente que no veamos que va a salir algo parecido ya, vaya a ser que varios mandemos lo mismo) y se publicará tan pronto como sea posible (vamos, cuando tenga un hueco sin parcialitos, examenes, visitas... etc).

¡Ah, y difundámonos al mundo!

PORQUE NOS GUSTA LA EUITA



Ya nos está resultando muy duro tener que volver a casa de nuestros padres, a la que suponemos propia o a la que hemos pagado por vivir unos meses, porque nos gusta la EUITA. Sí, no hay otra explicación a tantas horas en la escuela, admitámoslo, no es por una gran cantidad de trabajitos que hacer, no es por un chorro de parcialitos que aprobar, no es por las muchas clases a las que asistir, la realidad es que nos gusta la EUITA.

Nos gusta ver a la misma gente todos los días, quejándose del poco tiempo que tiene, de algún profesor o de alguna clase que hayan tenido durante el día (porque no nos da la memoria para recordar lo que hicimos el día anterior) o alabando a ciertos profesores que causan sensación cada año, comentando la locura que han visto, escuchado o hecho últimamente, planificando listas de cosas que hacer que nunca podrán terminar o preguntando por esas notas que deberían estar puesta hace una semana y aún no aparecen.

Nos gusta comer juntos, algunos recluidos en la nevera, otros excluidos a la nevera, algunos prefieren salir a tomar algo de luz natural (porque no se le puede llamar precisamente sol a lo que ahora nos alumbra con tantas nubes estorbando) y existen otros que se apuntan a “la mesa de la comidia”, pero al final todos hacemos lo mismo, comer en familia. ¿Quiénes son nuestros padres? Los que nos dieron la vida. ¿Quiénes son nuestros hermanos? Los otros hijos que tienen nuestros padres. ¿Quiénes son nuestros abuelos, tíos, primos….? Pues muy claro, aquellos que ya venían en el lote cuando nuestros padres se atrevieron a juntarse. ¿Por qué parece que he cambiado de tema? Fácil, porque este año hemos tomado un nuevo concepto de familia: conjunto de personas (que soportamos preferiblemente) con las que pasamos más tiempo y, curiosamente, no se pueden incluir en este conjunto a nuestros padres, hermanos, abuelos, tíos, primos… sólo tienen cabida en este grupo, los compañeros de la EUITA.

Es por eso por lo que nos gusta tanto nuestra escuela, porque es una pequeña gran familia, olvidada por unos, no querida por otros, pero apreciada desde dentro (y desde fuera, por eso de que a algunos  se les ha ocurrido visitar otras familias fuera del país) por muchos.

Nos gusta la EUITA, pero este año es especial, pedimos y pedimos para hacer más hogareña esa nuestra casa: algunos pedimos cama para no perder tiempo en volver a nuestra supuesta casa, otros pedimos televisión de verdad (si tenemos la antena de topografía en la azotea y pantallas planas ¿por qué no hacemos un arreglito para ver Los Simpsons  o Doraemon en el almuerzo como todo hijo de vecino?) para recordar los tiempos en los que comíamos en nuestra antigua casa, otros pedimos más diámetro al reloj, a ver si así le caben más numeritos y nos da tiempo de acabar los trabajitos, queremos un árbol de Navidad aunque sea con regalos de papel (si cortamos plantas, le ponemos otras y las liamos para que crezcan juntas, debemos saber hacer manualidades para regalar, como avioncitos de papel para tirar en el punto muerto de las cámaras, que según un fantasma, no existe), queremos espumillón para adornarnos a nosotros mismos, queremos mantecados de todas partes de Andalucía (admitimos de fuera de tierras andaluces, que aquí hay gente de tos laos), queremos Villancicos aunque a algunos no les guste (no se admiten los que ponen en el Metro), queremos fiesta, queremos alegría y sobre todo, queremos compartir lo bueno que nos pase (que aunque a algunos no se lo parezca ahora, es mucho).

Señores, señoras y señoros, ADMITÁMOSLO, nos gusta nuestra escuela y no pasamos más tiempo allí porque es incómodo dormir en los bancos (aunque haya quien lo intente) y las puertas del fumadero no tienen pestillo, así que no podemos cerrarlas en condiciones cuando hace frío, ni nos podemos calentar en condiciones porque la mesa – comedor (zona de copieteo, explicación o finiquitado de trabajos de dibujo de la gente de grado o de los dibujos de propagación de la gente de 3º, 4º, 5º…) no tiene un buen brasero de ciscos y una buena ropa de mesa camilla.

Nos vamos de VACACIONES  y no nos veremos en dos semanas, así que desde este humilde rincón: ¡FELIZ NAVIDAD, FELICES FIESTAS, FELIZ AÑO NUEVO, DISFRUTEN SU TIEMPO y no pierdan el contacto, que os esperamos a la vuelta en casa!





27 de noviembre de 2011

¡¡¡ QUE SE ME LENGUA LA TRABA !!! (Entrega 1)

A continuación podréis ver una muestra de lo mal que puede sentar la EUITA a sus inquilinos...

FRASES


DICCIONARIO

15 de noviembre de 2011

"SERIA" NO ES LO MISMO QUE "ES"



Carta a un maléfico ente portador de llaves:

Sepa que, como "está" no es lo mismo que "estaría", he de explicarle que "es" tampoco es lo mismo que "sería":

Usted "sería" un buen profesor si atendiese más a su trabajo que a pulular cual fantasma observador por una escuela que lo vigila. 
"Sería" una persona simpática si tomara ejemplo de sus compañeros de oficina. 
"Sería" considerado como algo más que un ente si perteneciese a la oficina equivalente ubicada en su mismo entorno de trabajo. Ruego considere, si no dejarnos en paz, cambiarse a ese adorado y siempre "querido" departamento.
"Sería" una mejor persona si el mundo girara en torno a su ambiente y no en torno a
usted mismo. 
"Sería" menos odiado en un edificio si no tratase de putear al personal en cosas importantes, como, no sé, ¿un examen? 
"Sería" más acogido por el alumnado si sintiéramos que aprendemos algo con usted (me "alegra" comunicarle que existen algunos alumnos que sí que aprenden, pero desconozco el método que utilizan, porque realmente, las pocas clases de las que he disfrutado de su enseñanza, me han servido de... UNA MIERDA; lo siento, pero tiendo siempre a decir la verdad y la verdad es así de asquerosa).

En fin, "sería" tantas cosas.... pero lo cierto y verdad es que "sería" no es lo mismo que "es" y debo comunicarle que usted NO "es" ni buen profesor, ni simpático, ni querido... ni otras muchas cosas.

Esto es una humilde opinión que algunos supongo compartirán y otros rebatirán.

Atentamente, una persona indignada porque en un examen se hagan aclaraciones que confundan a los que tratan de aprobar una bonita asignatura cuando, sin aclaración alguna, el personal suponía ya un resultado favorable.

UN AÑO CON VOSOTROS

Tras los dedos que golpean el teclado para escribir estas letras, un puñado de sentimentales, una generación de afortunados y unos pocos agradecidos. ¿Por qué? Por haber gozado con el aprendizaje de una asignatura y de unos profesores que aun disfrutando lo que enseñan, saben hacer que el que intenta aprender acabe divirtiéndose. Por ello y porque no todos los días se escribe la estimación a los que nos enseñan, aquí va nuestro singular elogio a la Topografía.

Ésta es una de esas asignaturas que ves en la guía del curso y dices “¿cómo será?”. 
Después te metes en la página de la Universidad de Sevilla y descubres que para cursarla, debes saber Dibujo. Es entonces cuando piensas: “creo que no me va a gustar mucho, o más bien nada”. Pero tienes que cogerla porque es obligatoria (al menos para una de las especialidades) y esperar a que llegue la hora en que la tengas que cursar. 

Cuando llega Septiembre, empiezas a conocerla, empiezas a descubrir lo que se escondía detrás y no parece ser muy atractivo, como ya te esperabas.

Te das cuenta que va a ser un sufrimiento y algunos incluso la dejan antes de empezar por no querer seguir más allá. Son éstas las personas que se pierden lo bueno, porque la asignatura  a cambiando a lo largo del curso y uno va cambiando con la asignatura, empezamos a salir a “campo”, empezamos a toquetear instrumentos de medida que van desde lo más simple y conocido a lo más exacto y desconocido, comenzamos a gritarnos unos a otros: “¡aplomaa!”, “¡ya puedes ir al siguiente punto!”, “¡¿pero dónde está el siguiente punto?!”, “¡¿a quién se le ha vuelto a olvidar un prisma?!”, “¡¿quién se ha llevado mi estaca?!”,... 

Ahí es cuando empieza lo bueno, ahí es cuando comienzas a divertirte y el hecho de aprender te gusta, cuando comienzas a comprender cosas, a desenredar lo que al principio no comprendías, ahí, ahí es cuando algunos hemos llegado a disfrutar con la Topografía.

Hemos aprendido a hacer un Porro, a apreciar la comodidad de estar en una silla a la sombra a las cinco de la tarde en abril-mayo o en pleno invierno cuando azota el frío y a encontrar más o menos el Norte siempre sin perder el Sur. Hemos esperado impacientes, incluso después de un plato de garbanzos, cada semana a volver a dar clase, salir a campo, estar con los compañeros y trabajar con ellos, aprendiendo juntos a cometer errores llevando estaciones de más o trípodes de menos, levantando una estación sin terminar de tomar todos los datos, guardando siete veces el mismo punto en la memoria, leyendo una mira al revés, poniéndote debajo de un árbol a medir con un GPS, …

Pero no es sólo la asignatura en sí, porque por todos es sabido que un mal profesor puede hacer de un maravilloso aprendizaje el peor de tu vida, el más odiado y el más pesado. 
Por suerte no es éste el caso pues, al menos los que hemos cursado este último año la asignatura, hemos apreciado el buen hacer de sus profesores: haciendo amena una clase, acercándose al alumno como nadie más, tratándolo de igual y no inferior, comenzando su explicación desde el principio de los tiempos si es necesario para que llegue a comprender todo, dejando atrás el horario establecido para resolver cualquier duda, por mínima y estúpida que parezca (incluso para alumnos que no estén cursando la asignatura), dejándonos libertad para aprender a manejar los instrumentos pero siempre detrás por si surge alguna duda, fomentando el trabajo en grupo de la mejor manera posible (“fuera de clase”), poniéndonos en situación en cada momento al comentarnos problemas reales… En fin, qué decir, todo es poco porque poco tiempo hemos tenido para apreciar. 

Gracias a unos estupendos profesores, hemos aprendido más sobre una asignatura y más sobre la propia vida.

Para finalizar, sólo hay que expresar la pena por aquellos que dejarán nuestra escuela en el año próximo, porque las siguientes generaciones estarán faltas de su enseñanza y a los que se quedan, hemos de darle aliento, para que sigan haciendo su trabajo de la misma manera o mejor si cabe.

Nosotros hemos aprendido, nos hemos divertido e incluso muchos, hemos aprobado (aunque no haya sido a la primera y se haya pedido perdón por ciertos errores). Así que GRACIAS, de parte de los que escriben, retocan y publican y de todos aquellos que apoyen y sientan estas letras.

LA HISTORIA DE UN COMIENZO, EL COMIENZO DE NUESTRA HISTORIA

Un buen día, algunas mentes cansadas de leer unos apuntes eternos, decidieron que las historias, momentos y ocurrencias que vivían, podían compartirlas con el resto del mundo, ya que si les hacía felices ¿por qué no hacer reír a otros? Aunque quien dice reír, dice llorar, emocionar, enfadar, motivar y muchas cosas más, que no se sabe lo que puede salir de esto aún.

Primero hemos de situarnos en el lugar donde se desarrollan todas nuestras vivencias y de donde salen todas nuestras ideas. Sí, ese sitio es una escuela que se asemeja a un pueblo: todos nos acabamos conociendo, están los estudiados y la gente de a pie, el vecino más odiado, el más querido, el más trabajador, el más vividor, el que más sabe y el que no se entera ni de lo que le cuentan. 

Tenemos nuestras fiestas patronales, el equipo de gobierno y los representantes del pueblo, los encargados de las instalaciones, oficina de trámites, oficina de correo interno, sanitarios públicos y sala de retocado de almuerzos. Hay una pequeña y acogedora biblioteca con material para leer y para volverse loco, material que te recomiendan no dejar de leer y otro que quisieras conocer sin tener que leerlo. 


Tenemos un cómodo y recogido salón de actos, rincones secretos cual lugar encantado que se precie y que sólo la gente del lugar conoce por lo que cada año hay que volver a explicar a los nuevos vecinos, el camino a seguir para encontrarlos. Hay productos propios de la zona que son exportados en algunas ocasiones, palabras, palabrejas y motes surgidos en el lugar e incluso un monumento prestado que nos representa, aunque más que pueblo seamos barrio dependiente de otro ayuntamiento.

Sin más, dejemos las comparativas, pues todos sabemos que se trata de la EUITA, nuestra escuela, donde tanto tiempo pasamos y tantos momentos compartimos. 

Es aquí donde todo comienza a ser una idea posible, donde nuestra imaginación comienza a desplegar sus alas para hacer que un duro día de clases, estudio y trabajos se convierta en un divertido día de risas, almuerzos compartidos, juegos inventados y lo mejor del mundo, la compañía de los amigos.

Sea pues presentado este blog desculturizador con ánimo de ofrecer otra cara de nuestro día a día.